Cercanos

Todos sentimos en nuestro interior hambre de saber por qué estamos aquí. Todos poseemos un deseo insaciable de amor, pasión y propósito. Tal vez has tenido una relación con Dios por años. Tal vez sigas intentando descubrir si Dios existe o si es posible conocerlo. Donde sea que estés en tu viaje con Dios, debes saber esto: Dios desea satisfacer tu hambre. Él sabe todo sobre ti. Él ha contado cada cabello de tu cabeza y los pensamientos que tiene sobre ti son más que los granos de arena (Salmo 139:18). Él te ama más de lo que podrías comprender. Tan grande es su amor inquebrantable por ti que tiene un plan perfecto para cada uno de tus días. Él desea transformar tus pensamientos, emociones y acciones con su bondad amorosa para que tu vida se llene de pasión, propósito, satisfacción y de la maravillosa paz de su presencia.

Todos necesitamos una transformación. Todos necesitamos la libertad y la sanidad que provienen de la relación con nuestro Creador. Y servimos a un Dios de transformaciones milagrosas. La Biblia dice: “Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente”. (Génesis 2:7). El Salmo 139:13 dice que Dios te formó en el vientre de tu madre. Estás cuidadosa y maravillosamente hecho para relacionarte con tu Padre celestial (Salmo 139:14). Tu Padre celestial anhela producir transformaciones milagrosas todos los días de tu vida, de manera que estés cada vez más marcado por la poderosa obra de su presencia.

Entonces, ¿cómo desea Dios producir esta transformación? ¿Cuáles son sus planes perfectos para llenar tus días de pasión, propósito y amor? Pasar tiempo a solas con él todos los días es la principal vía que Dios utiliza para provocar esta transformación. No importa dónde te encuentres en tu relación con Dios, el tiempo que pases en la presencia de tu Creador recibiendo de una forma tangible de su amor constante, será el catalizador para vivir una vida transformada. Al igual que una vela debe encenderse con una llama, así también tú debes encontrarte continuamente con el fuego del amor de Dios para vivir una vida transformada y llena de alegría. Él es la única fuente constante. Solo encontrarás satisfacción duradera a través de su cercanía. Nada más suplirá todo lo que necesitas para vivir la vida que realmente deseas.

La elección de cómo pasarás este año depende totalmente de ti. Oro para que te llenes con el deseo y la fuerza de pasar tiempo con tu Padre celestial. Oro para que esta lectura sea útil para conectarte con el Padre y que tus anhelos sean plenamente satisfechos al reunirte con él. Dios es un océano ilimitado de gracia y ayuda, y todo lo que se necesita para recibir de él es un poco de tiempo, manos abiertas y un corazón abierto. Dios te llama su amado y anhela que conozcas en mayor profundidad “cuán ancho y largo, alto y profundo” es su gran amor por ti (Efesios 3:18).

Pasa un tiempo en oración guiada recibiendo el amor de Dios. Responde el llamado para buscar su rostro como lo hizo David en el Salmo 27 diciendo: “Señor, tu rostro busco”.

Tómate un tiempo para preguntarle a Dios cómo se siente con respecto a ti. Dios todavía habla hoy. Jesús todavía está vivo y trabaja a través del Espíritu Santo. El Espíritu ama hablar con nosotros. Él ama mostrar el corazón de Dios. Dios no está en silencio. Simplemente haz espacio para escuchar. No te frustres si es difícil al principio. Escuchar a Dios puede tomar tiempo. Estás en el camino hacia una relación más profunda con él. Del mismo modo que lleva tiempo conocer a alguien de verdad, tomará tiempo para que conozcas al Espíritu Santo. Pero es tiempo de invertir en la eternidad.

“Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”. Juan 10:27  

“Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo”. Apocalipsis 3:20  

¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si me propusiera contarlos, sumarían más que los granos de arena. Y, si terminara de hacerlo, aún estaría a tu lado”. Salmo 139:17-18

Escribe cómo te sientes en la presencia de Dios. ¿Qué pudiste percibir de su corazón? Escribir lo que Dios dice ayuda a administrar lo que él es tan fiel para mostrarte. Quizás desees llevar un diario para registrar lo que Dios te muestra, para que puedas leer, recordar e implementar lo que te ha dicho.

Pídele al Espíritu Santo que te dé el deseo, el dominio propio y la fidelidad para pasar tiempo cada día en su presencia desarrollando tu relación con Dios.

“En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas”. Gálatas 5:22-23

“Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón”. Jeremías 29:13

No importa cuán ocupado estés, puedes reservar quince minutos para conectarte con tu Creador y Sustentador. Dios anhela reunirse contigo. Él espera pacientemente poder pasar tiempo contigo. ¡Piensa en eso! ¡El Creador del universo, de todas las cosas maravillosas y buenas, está esperando pacientemente este momento para pasar tiempo contigo!