Enseñando a los niños sobre la santificación

¿Alguna vez le ha tocado hablar o enseñar en un salón cuando de repente su audiencia, familia o amigos se le quedan mirando perplejos por algo que usted dijo? La palabra “santificación” puede provocar preguntas y confusión, no solamente entre los niños, sino también en los adultos; pues, es una palabra grande e inusual. La palabra santificación es significativa en nuestro vocabulario como creyentes, y nuestros niños deben conocer este término desde temprana edad para que su entendimiento y experiencias puedan ir de la mano. El entendimiento de un niño crece y se desarrolla con el tiempo. Al enseñar a los niños sobre la santificación, es importante recordar que ellos también crecen espiritualmente y que la repetición, el refuerzo y la gracia son herramientas necesarias en la instrucción.

Uno de los aspectos de mayor importancia que los niños deben aprender es que su relación con Dios no tiene un punto de llegada o un final. Muchas veces, nos enfocamos en que los niños alcancen hitos espirituales específicos como la salvación, el bautismo y otros. Sin embargo, los niños deben ser enseñados que su relación con Dios tendrá altibajos; es una jornada. Nuestro deseo debe ser caminar junto a ellos en su jornada y ayudarlos a entender cómo la santificación ha operado en nuestra propia jornada con Dios.

Utilice la Biblia

¿Por qué enseñarle a los niños sobre la santificación? Esta pregunta tiene una respuesta sencilla: ¡porque está en la Biblia! La enseñanza bíblica sobre la santificación ayudará a los niños entender que no es una palabra inventada o algo que usamos para que nos escuchen y sean obedientes. De hecho, la santificación tiene muchos propósitos buenos para las personas. La santificación nos ayuda a todos (incluyendo a los niños) a ser creyentes maduros, vencer el pecado y seguir el plan de Dios para nuestras vidas. Todas estas verdades se encuentran en la Palabra de Dios, y nos ayudan a imitar las acciones y el estilo de vida de Jesús. Esta jornada se trata de seguir a Jesús.

  • A través del poder y la ayuda del Espíritu Santo, los niños pueden comenzar el proceso para convertirse en creyentes maduros. Debemos enseñarles que anhelen madurar para que experimenten la plenitud de Dios y entiendan Sus enseñanzas (Efesios 4:11-13).
  • Los niños deben saber que tienen poder para pelear contra el pecado. Todos somos tentados, pero Dios desea que Sus hijos venzan la tentación y sean santos como Él es santo (1 Pedro 1:15, 16). Jesús es nuestro ejemplo de una vida sin pecado, aun cuando fue tentado. Nosotros debemos seguir Su ejemplo.
  • Por medio de la santificación, Dios continúa So obra en nosotros para que sigamos Su plan en nuestras vidas. Esto significa que le permitimos a Dios que nos transforme y cambie a medida que Lo seguimos y [rechazamos] al mundo (Romanos 12:1, 2).

Desglose la enseñanza

También, es importante asegurarnos que las verdades bíblicas que compartimos estén respaldadas con lo que dicen las Escrituras. La palabra santificación no se encuentra en la Biblia, contrario a otras palabras como pecado, madurez, santo y crecimiento. Todas estas palabras, y otras más, trabajan en armonía para ayudarnos a tener un mejor cuadro de lo que es la santificación y cómo opera en la vida de los niños. Dedique un tiempo con los niños para juntos identificar palabras clave y descubrir sus significados.

Tome un tiempo para ayudar a los niños a investigar y estudiar pasajes bíblicos que contengan estas palabras clave. ¿Cuál es el contexto histórico? ¿Por qué el pasaje es tan importante? ¿Cuáles fueron los resultados? ¿De qué manera pudieron ser diferentes?

Dele oportunidades a los niños para hacer preguntas. Esto es especialmente importante cuando se discuten conceptos teológicos o doctrinas esenciales de la iglesia. Aunque en ocasiones las preguntas pudieran ser difíciles o incómodas, es importante que los niños se sientan cómodos para hablar. Cuando cedemos un tiempo para preguntas y discusión, podemos ver el corazón y entendimiento de los niños; podemos ver las áreas que necesitan aclaración y cuáles entienden bien.

Hágalo práctico

Las verdades que le enseñamos a los niños deben siempre ser prácticas y aplicables. Una de las mejores maneras para ser prácticos al enseñar sobre la santificación es a través de historias. Comparta historias de personajes bíblicos que fueron apartados y usados para los propósitos de Dios. No sólo encontrará grandes historias de hombres y mujeres, sino también de niños que fueron apartados y usados por Dios para cumplir cosas maravillosas. Por ejemplo Samuel, Josías, la sierva de Naamán. Si ellos no se hubieran rendido y obedecido a Dios, los resultados positivos nunca debieron haber ocurrido.

Comparta también sus historias personales. Historias apropiadas a la edad de los niños en las que comparta cómo venció el pecado o le dijo “no” al mundo para abrazar los mandamientos y planes de Dios para su vida. La santificación requiere ciertos elementos de sacrificio y está bien que los niños escuchen sobre las decisiones que usted u otros individuos tuvieron que hacer.

Además de las historias, otra manera para presentar la santificación de manera práctica es a través de juegos y actividades. Esta es una buena manera para iniciar o concluir una lección o para hablar con los niños sobre la santificación. A continuación, algunas ideas:

  • Cuando hable sobre el crecimiento, plante algunas semillas y écheles agua. Hable sobre la importancia de cuidar las plantas para que crezcan sanas. Diga que en ocasiones las plantas necesitan ser deshierbadas o resembradas. Conecte este ejemplo con la santificación y cómo el Espíritu Santo nos ayuda a “deshierbar” las cosas de nuestros corazones y vidas que no permiten que seamos semejantes a Cristo.
  • También puede hacer este juego. Escriba cada palabra del versículo de memorización en una hoja de papel. Añada varios pedazos de papel con palabras que no forman parte del versículo bíblico. Pídale a los niños que busquen y separen las palabras del versículo de las que son “basura”. Conecte el juego con la santidad y explique qué significa ser apartados para Dios.

No permita que el temor de enseñar sobre la santificación le detenga de compartir este maravilloso paso en la jornada de los niños con Dios. Tome el tiempo que necesite para compartir detalles y hacerlo.