Discipulado en Familia

Con un ritmo de vida tan agitado el tiempo parece estar desapareciendo. Las agendas llenas hacen difícil que podamos vivir lo que dice Deuteronomio 6:7: “y se las repetirás a tus hijos y les hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes.” El rol de ser padres de familia nos motiva a hacer planes para ayudar a nuestros hijos a convertirse en los campeones espirituales que Dios desea, entonces, nuestra misión será caminar con alguien para que pueda ver claramente a Jesús.

Esa es la tarea de los discipuladores, caminar con alguien para que pueda ver claramente a Jesús; acompañar a otro que aún no puede reconocerlo en ciertos aspectos de su vida, y ese es el desafío del discipulado bíblico: viajar junto a otra persona hasta que pueda reconocer al Mesías, caigan sus velos interiores y experimente la presencia de Dios a través del Cristo resucitado.

Según lo que dice Mateo 28:16-20, Jesús se acerca a los discípulos y les dice: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Cuando hablamos de discipulado debemos comprender que la autoridad es Cristo y nuestra misión es ir.

El propósito del discipulado no solo es transmisión de información, es enseñar a otros. La enseñanza debe ser transformadora en la vida del aprendiz y aplicable en la vida diaria. Nuestro llamado es SER discípulo, para poder HACER discípulos de Cristo.

Conozco una pareja que tiene 2 hijos, se movieron a iniciar un proceso de discipulado con sus hijos y por eso comenzaron a planear noches familiares que giraban en torno a temas o personajes bíblicos. Me dijeron: “Decidimos tener noches familiares temáticas porque, intencionalmente queríamos invertir en nuestros hijos, enseñándoles sobre el carácter y la Palabra de Dios.” Las noches familiares temáticas son una manera de lograr esa meta en la familia.

Luego de su experiencia empezaron a compartir a otros padres de familia y esto encendió una antorcha en los corazones, y varias familias planean sus noches familiares de la misma manera que se celebra un día de cumpleaños. Preparan una atmósfera de celebración con decoraciones, un menú original y juegos o manualidades. Un papá de familia de mi iglesia, me dijo: “Hemos descubierto que al poner un poco más de esfuerzo en crear un ambiente divertido e ir más allá de simplemente un juego o una película, tenemos resultados positivos.” Al guiar conversaciones que giran en torno a la Palabra de Dios, estamos creando memorias familiares que durarán toda la vida y también generando diálogos significativos sobre cómo se vive auténticamente una vida de fe en Cristo.

Preguntémonos ¿Cuáles son las historias y los personajes bíblicos favoritos de nuestra familia? ¿Cómo podemos crear una noche familiar temática divertida usando esos personajes y esas historias?

Si su familia quiere disfrutar del discipulado, le compartimos algunos consejos:

  • Comprométase a hacerlo.
    Decidan juntos cuál es el rol que cada uno tiene que asumir.
  • Elijan una noche que sea apropiada para toda la familia.
    Colóquenla en el calendario familiar (especialmente si sus hijos son adolescentes) y escojan un tema.
  • Involucre a los hijos en el proceso de planeamiento.
    Esto también ayuda a crear expectativas. Hágase esta pregunta: ¿Cuáles son los temas favoritos de los niños?

De vez en cuando discipular a sus hijos significa sentarse en la mesa de la cocina y leer las escrituras juntos. Pero con un poquito de creatividad, también puede incluir decorar la casa, preparar comidas divertidas. El discipulado es un PROCESO de formación, donde encontramos avances diariamente de parte del aprendiz, es personal porque es uno a uno, y es relacional porque decidimos pasar mucho tiempo con poca gente. Toma tiempo, pero el impacto es grandioso cuando decidimos caminar juntos para crecer en la fe, y compartir el texto bíblico de una forma sencilla pero relevante para las nuevas generaciones, convirtiéndonos en discípulos que hacen discípulos.