423.559.5330
cgpkids@cogop.org

Deuteronomio 6:5-7 —¡Ayudemos a los Padres!

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:5-7).

En ocasiones pareciera como si el ministro de niños fuera la única persona responsable del desarrollo de la fe en los niños. Sin embargo, bíblicamente este no es el caso. En Deuteronomio 6 claramente vemos que el mandamiento les fue dado a los padres; ellos deben amar a Dios y enseñarles a sus hijos Sus mandamientos dentro del contexto del diario vivir. Pero este mandamiento del Antiguo Testamento no era responsabilidad de la familia solamente. La instrucción de los padres debía ser afirmada dentro de una comunidad de fe y amor. Lo que era modelado y enseñado en el hogar también lo era dentro de la comunidad. La familia y la comunidad se asociaban para fomentar la fe en la siguiente generación.

En el Nuevo Testamento, los padres también recibieron el reto de enseñarles a sus hijos los caminos del Señor (Efesios 6:4). Pero, repetimos, esto se hacía dentro de una comunidad de fe, la cual ha recibido el mandato de preparar al pueblo de Dios (incluyendo a los niños) para las obras de servicio, y de llevar a todos los creyentes (incluyendo a los niños) hacia una madurez espiritual (Efesios 4:11-13).

Por lo tanto, si queremos fomentar la fe en nuestros niños de una manera bíblica y efectiva, no podemos SOLO proveerles un ministerio efectivo. También tenemos que ayudar a los padres a vivir Deuteronomio 6:5-7. A continuación algunas maneras de hacerlo:

  • Tener oraciones consistentes y fervientes por las familias.
  • Proveerle apoyo a los padres.
    La necesidad primordial que tienen los padres no consiste en obtener información sobre cómo desempeñar su rol. Más bien es en aquello que cubre sus necesidades personales. Podemos tener un mayor impacto en los niños al ministrarles a sus padres” (A THEOLOGY OF CHILDREN’S MINISTRY, Lawrence O. Richards).
  • Equipar a los padres para desempeñar su rol. ¿Qué cosas necesitan los padres saber, ser y hacer para cumplir Deuteronomio 6:5-7?

 ¡IDEAS QUE PUEDE USAR!

 Orar por las Familias

 Adoptar una Familia. Se le puede asignar a cada pareja sin hijos o de ancianos en la iglesia orar por alguna familia específica de la congregación.

Dar el Centro de Atención a las Familias. Coordine para cada semana darle el centro de atención a alguna familia a través de la oración y ministración.

Interceder por las Familias. Ponga el nombre (o fotografía) de cada familia en las paredes del santuario (o algún salón). Instruya a los intercesores a orar por cada familia. Provéales una guía de oración para interceder por cada familia.

 Atender las Necesidades de las Familias

 Necesidades Financieras.

  • Provéales a los niños que regresan a la escuela ropa limpia, ligeramente usada.
  • De Compras para el Regreso a la Escuela. Los niños pueden ganar puntos por participar en diferentes actividades ministeriales durante un tiempo específico. Estos puntos los pueden usar para “comprar” materiales para la escuela que hayan sido donados por diferentes mercaderes participantes o hermanos de la iglesia.
  • Para ayudar a los niños a participar en actividades extracurriculares de la iglesia, como formar parte de algún equipo deportivo o asistir a algún programa de campamento, puede ofrecer becas provistas por miembros de la congregación o negocios locales de la comunidad. Incluya entre los requisitos para recibir la beca la fiel asistencia de los niños a los eventos ministeriales, etc.
  • Descubra alguna otra necesidad financiera que enfrentan los padres de su congregación. Determine algún plan de acción creativo para cubrir esas necesidades.

 Apoyo.

Las iglesias locales que colaboran con los padres e hijos atienden las diferentes necesidades de apoyo que surgen durante las diferentes etapas de la vida.

  • Un Nuevo Bebé. El nacimiento de un bebé provee una gran oportunidad para conectar a los padres con la iglesia. Provéales apoyo de las siguientes maneras —
    • Clases prenatales. Provea sesiones informativas e interactivas sobre el cuidado del nuevo bebé, incluyendo consejos prácticos sobre la disciplina a los infantes y niños pequeños, y darles ideas y recursos para fomentar la fe. Mantenga las sesiones atractivas, cortas y prácticas, e incluso pueden tener una cena simple.
    • Colmar a un Bebé con Amor. Hágale una fiesta a los futuros padres donde se les obsequie con artículos para el nuevo bebé. La fiesta puede acomodarla dentro de un período específico de meses. De ser posible, provéale a cada familia algún regalo pequeño y práctico, como un libro centrado en los padres. Incluya refrigerios, una visita a la guardería infantil de la iglesia y presentación de su equipo de trabajo. También puede tomar fotos de las diferentes familias y planificar una actividad que le permita a los nuevos padres conocerse entre sí.
    • Dedicación del Bebé. La dedicación del bebé es una oportunidad maravillosa para retar a los padres y a la congregación a asociarse de una manera intencional en el desarrollo de la fe de cada niño.
  • Crisis. Hay momentos inesperados en que las familias enfrentan crisis —muerte, enfermedad, pérdida de empleo, conflicto marital y/o divorcio, adicción, y más. ¿Qué hará la iglesia para ayudar a las familias que atraviesan tiempos de crisis?
    • Más que cualquier otra cosa, la iglesia puede ofrecer relaciones de apoyo y afecto. Una de las maneras más efectivas para desarrollar estas relaciones dentro de la iglesia es a través de los grupos pequeños.
    • Grupos de apoyo. Si varias familias en la congregación están experimentando crisis similares, se pueden formar grupos de apoyo. Éste provee un ambiente seguro para compartir las luchas relacionadas a las crisis. El líder de grupo también puede proveer información y recursos según sean necesarios para manejar efectivamente la crisis.
    • Asistencia práctica. Con frecuencia, las familias que atraviesan tiempos de crisis necesitan ayuda para cumplir con las tareas diarias —comprar comestibles, preparar la cena, proveerle transportación a los niños para asistir a las diferentes actividades, cuidado de niños, etc. La iglesia puede organizar algún plan para ayudar a las familias a cumplir con sus tareas durante sus crisis.

 Equipar a las Familias

Con frecuencia, las iglesias han cumplido su rol de equipar a las familias a través de conferencias, seminarios y recursos instructivos. Todos éstos son buenos, pero quizás no tan efectivos como las actividades que son más relacionales y prácticas.

  • Adoración con la Familia. Tenga con regularidad una noche de adoración con la familia. Esta adoración debe estar dirigida a las familias que tienen hijos preescolares y en la escuela. Esa noche de adoración no se trata de que sea conducida por los adultos, sino para los adultos. Se trata de las familias. Provea oportunidades para que los padres dirijan a sus hijos en actividades interactivas relacionadas a la oración, adoración y la Palabra de Dios.
  • Servicio de Familia. Planifique algún proyecto para cada familia y que cada miembro de la familia se envuelva en completarlo. Celebre la finalización de cada proyecto premiando a las familias, y un tiempo para tener diversión y comida.
  • Evento de Diversión para la Familia. Reúna a las familias de su congregación para tener una noche dedicada a la familia. Pueden ver alguna película, jugar diferentes juegos o tener unas “Olimpiadas” de familia. Concluya el evento con un devocional interactivo entre las familias.
  • Mentores de la Familia. Pídale a diferentes parejas de adultos de la tercera edad que han tenido éxito en la fomentación de sus hijos, que sirvan como mentores de padres con hijos pequeños. La mentoría puede incluir desarrollar relaciones íntimas y de confianza, orar consistentemente por los padres e hijos, y reunirse regularmente para discutir los retos que enfrentan los padres.
  • Creando un Ambiente de Fe. Así como las plantas crecen en el ambiente correcto, la fe de los niños puede crecer. Usted puede ayudar a los padres a crear ese ambiente, al —
  • Motivarlos a ser consistentes en practicar las disciplinas de la fe —oración, lectura bíblica, dádiva, adorar, testificar, ser parte y servir en una comunidad de creyentes, etc.
    Idea: Ofrézcale a alguna familia que asiste a la Escuela Dominical reunirse durante varias semanas para estudiar sobre alguna disciplina de la fe —orar, leer la Biblia, la dádiva. Enséñeles a los padres e hijos cómo practicar las disciplinas cristianas a través de actividades prácticas. Asígnele a cada familia algún proyecto o tarea que puedan hacer juntos.
  • Motivarlos a hablar de Dios con sus hijos.
    • Comparta su historia. Motive a los padres a hablarles a sus hijos sobre las experiencias personales que les han hecho entender que la presencia y obra de Dios han sido reales.
      Idea: Provéale a cada familia un álbum de recortes titulado “Cuéntame”. Al principio de cada página escriba algo que comience diciendo “Cuéntame…”. (También puede incluir alguna historia bíblica y un versículo para ser usados en una devoción de familia.) Cada semana deben completar una página del álbum de recortes, incluyendo alguna historia verídica de la familia y que sea ilustrada a través de un dibujo, foto u objeto. Algunas sugerencias para comenzarel “Cuéntame” pueden ser–

      • Cuéntame sobre alguna ocasión en que Dios le proveyó a nuestra familia.
      • Cuéntame sobre alguna ocasión en que Dios protegió a nuestra familia.
      • Cuéntame sobre alguna ocasión cuando Dios le mostró a nuestra familia qué debía hacer o hacia dónde debía ir.
      • Cuéntame sobre alguna ocasión en que Dios ayudó a nuestra familia en medio de una situación difícil.
        Cuando el proyecto esté completo, reúna a todas las familias para compartir las experiencias. Permítale a cada familia compartir alguna de su historia (“Cuéntame”) favorita.
    • Aprender juntos. En ocasiones los padres no tienen una respuesta para los interrogantes de sus hijos. Motívelos a aprender juntos con sus hijos.
  • Motivarlos a establecer hábitos de familia. Los hábitos ayudan a establecer orden en el hogar, a conectarse los unos con los otros, y también proveen oportunidades para la transformación.
    Idea: Reúna a las familias de su iglesia para hacer alguna manualidad que inicie el hábito de celebrar algún día festivo. Por ejemplo: en Navidad, las familias pueden hacer una corona de Su advenimiento o una natividad. En Semana Santa, pueden poner doce huevos plásticos en un contenedor, y dentro de cada huevo plástico algún objeto relacionado al tema de Semana Santa.

 

Originalmente impreso como el volumen 10, número 7 de la CM Newsletter, julio de 2006, editor colaborador: Kathy Creasy

    Leave a Reply

    Your email address will not be published.