El obispo Richard Anthony y su esposa Philea ministran en una iglesia local en Kuala Lumpur (Malasia), donde han encontrado formas creativas de compartir el amor de Cristo con su comunidad. Cada año organizan unacelebración navideña para los niños; sin embargo, pronto se dieron cuenta de que el propio edificio de la iglesia era una barrera para algunas familias. Las leyes en Malasia no permiten que las personas de fe musulmana entren a los templos cristianos, así que esta situación los llevó a buscar alternativas para celebrar sus servicios más allá de las paredes de la iglesia.
Comenzaron a recaudar los fondos necesarios en su congregación para alquilar un espacio en un centro comercial. Richard incluso trabajó como conductor de Uber para ayudar a cubrir los costos. Familias de distintas religiones comenzaron a llegar, y lo que comenzó como un evento de alcance navideño se convirtió en la puerta de entrada para estrechar lazos de [amistad] y darse a conocer en la comunidad.
Al siguiente año, un centro comercial más grande los invitó a realizar la celebración en su espacio y, para su sorpresa, los exoneró por completo del pago del alquiler. Pronto, otras empresas y personas se sumaron a la iniciativa. Cuando la noticia de la labor de la iglesia se esparció, [el restaurante] McDonald’s, una empresa de pantallas LED y hasta un animador profesional de la fe musulmana ofrecieron sus productos y servicios sin costo alguno.
Actualmente, este alcance se conoce como “Plenitud de gozo” y bendice a más de 300 niños. [La celebración] incluye comida, juegos, regalos, máquinas de nieve e incluso un Santa Claus que reparte alegría en los distintos idiomas locales. No obstante, para el pastor Richard y su esposa, la mayor bendición es la que ocurre más allá del
evento: se están fomentado relaciones, la confianza crece y las puertas se están abriendo en los lugares
menos pensados.
Incluso se han dado cuenta de que la gente los reconocen y les dan la bienvenida en lugares como los hospitales. Para ellos, cada una de estas oportunidades inesperadas es una muestra de la provisión de Dios y una invitación a seguir adelante.
Su testimonio es un reflejo hermoso de lo que puede ocurrir cuando estamos dispuestos a salir de las cuatro paredes de la iglesia. Dios está usando una simple celebración navideña en Kuala Lumpur para acercar a personas de diferentes culturas, religiones y trasfondos, creando oportunidades para que Su amor se haga visible.