Cómo
conocer a Dios
¿Se ha preguntado alguna vez cómo conocer a Dios y experimentar la
paz que viene de Él? Es un viaje emocionante que le cambiará la vida
y que puede comenzar hoy mismo. Mientras lee, comience a abrir su
corazón a Él.
Él preparó un camino para que usted Lo conozca.
Dios quiere tener una relación personal con usted.
Tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 5:1
Yo (Jesús) he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito (Jesús), para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
El problema: el pecado
Hay una enorme brecha que nos separa a todos de Dios y de los demás. Se llama pecado. El pecado es una condición hereditaria. Todos los seres humanos pecan —la lógica nos dice que esto es así. El mundo está lleno de los efectos del pecado y sentimos la separación que causa. Una relación restaurada con Dios no ocurre por sí sola. El pecado le ha separado de Él. La Biblia dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).
La respuesta: la cruz
El amor de Dios cierra la brecha de separación entre Él y usted. Cuando Jesucristo murió en la cruz y resucitó de la tumba, fue para pagar la pena por sus pecados. La Biblia dice: “ … quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero …” (1 Pedro 2:24).
¿Qué debo hacer para cerrar la brecha?
La buena noticia es la siguiente: ¡Dios ya hizo todo lo necesario para cerrar esa brecha! ¡Él está llamando para que cruce usted ese puente y forme parte de Su familia! Él tenía un plan mucho antes de crear al
mundo. Y ese plan se cumplió con la vida, muerte y resurrección de Jesús. ¡Jesús es el puente! La separación entre usted y Dios se repara cuando recibe usted a Cristo. Él le invita personalmente a hacerlo. La
Biblia dice: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). ¡Y hay más buenas noticias! Dios también puede ayudarle a reparar otras relaciones. ¡Él es un gran constructor de puentes!