La iniciativa de plantación y revitalización de iglesias Multipicación2030 nació como un principio inspirado por el Espíritu Santo. Cuando el presbítero general de Norteamérica, el obispo Brian Sutton, presentó esta visión a los obispos estatales y regionales, inmediatamente sentí entusiasmo por su potencial.
La Iglesia de Dios de la Profecía comenzó como un movimiento de plantación de iglesias, y a lo largo de su historia, el deseo de establecer iglesias locales dinámicas ha permanecido en el corazón de nuestra identidad. Creo plenamente que la plantación y revitalización son esenciales si queremos dejar un legado espiritual a las siguientes
generaciones de jóvenes que considerarán a la Iglesia de Dios de la Profecía su hogar..
Cuando fui nombrado obispo estatal de Alabama en octubre de 2022, le oré al Señor para que nos ayudara a adoptar y cumplir la visión Multiplicación2030. Y Dios comenzó a abrir puertas.
Un aspecto de la visión Multiplicación2030 es reconocer que aquellas propiedades de iglesias vacías pueden transformarse en oportunidades para un nuevo ministerio. Las congregaciones independientes que comparten la visión y misión de la Iglesia de Dios de la Profecía pueden encontrar un hogar espiritual en lugares donde un capítulo del ministerio ha finalizado y Dios está listo para comenzar otro.
Esto sucedió en dos maravillosas comunidades de Alabama: Elkmont y Hartselle. Otra parte importante de este enfoque renovado es brindar un lugar seguro a aquellas congregaciones que pudieron
haberse desconectado de la Iglesia de Dios de la Profecía en años anteriores. Fuimos testigos de un hermoso ejemplo de esto en Red Bay, Alabama, cuando la iglesia allí sintió que había llegado el momento de reconectarse con la IDP después de casi 30 años de separación.
Cuando indagamos qué había provocado esa maravillosa reunión, el obispo Smith compartió algo que captura la esencia de esta iniciativa: los líderes de la IDP no buscan edificios ni dinero. Lo queríamos a él y a la gente. De eso se trata esto. Sin duda, Multiplicación2030 ayuda al crecimiento de la Iglesia de Dios de la Profecía, pero en última
instancia, esta es la tarea del reino. Esto tiene que ver con personas, relaciones, ministerio y de alcanzar las comunidades con el evangelio de Jesucristo.
Alabama también fue testigo de una plantación de iglesias más tradicional en Russellville, bajo el liderazgo del pastor Zach Isom. Esa congregación está teniendo un impacto extraordinario. Uno de los principios de Multiplicación2030 es que las iglesias deben plantar iglesias, y la congregación de Russellville lo demostró con creces, ya en tan solo un año, pudieron plantar una iglesia hija en Phil Campbell.
Pero quiero compartir otra historia acerca de la iniciativa Multiplicación2030 que tiene un significado profundo para mí. Es la historia de la Restoration Church en Bay Minette, Alabama, la cual se integró de manera oficial a la Iglesia de Dios de la Profecía el 30 de agosto de 2026
Un final que propició un nuevo comienzo
Poco más de un año atrás, me tocó tomar la difícil decisión de cerrar nuestra iglesia local de Atmore, Alabama. Aunque el templo estaba dentro de la Reserva Indígena de los Poarch Creek, siempre había operado como una congregación tradicional. Sin embargo, a pesar del servicio fiel del pastor, la iglesia ya no era autosustentable.
Cerrar una iglesia jamás es una tarea sencilla. No podemos dejar de pensar en la historia, el ministerio, las oraciones y la gente vinculadas a dicho lugar. Sin embargo, en ocasiones, lo que parece ser el final viene a ser el preámbulo de una obra que Dios está coordinando.
Poco después de haber asumido esa compleja decisión, recibí una llamada en la oficina estatal de parte del obispo Don Stanton, un pastor de nuestra congregación en Twilleytown, Alabama. En Alabama, nos referimos afectuosamente al hermano Stanton como “Jefe”, por su ascendencia indígena de Estados Unidos. Él tiene una gran pasión por las comunidades indígenas Poarch Creek.
Cuando se enteró de la situación en Poarch, enseguida pensó si eso podría convertirse en una puerta abierta para alcanzar al pueblo Poarch Creek. Pronto, el presbítero de área, el obispo DeWayne Smith, ayudó a planificar un avivamiento y se organizó un equipo ministerial. También se estableció contacto con un líder de la tribu y su hijo,
el hermano Cedo Coon, un apasionado predicador pentecostal. Fue un avivamiento poderoso. Lo que sucedió allí fue mucho más grande que una simple reunión. Dios encendió una pasión en nuestros corazones por el pueblo Poarch Creek.
Durante este proceso, un joven hermano llamado Dakota Barlow, miembro de la tribu Poarch Creek, fue presentado como ministro laico y asumió el pastorado. Esta historia fue resaltada en la Asamblea Internacional de 2026 cuando se presentó la bandera de la Iglesia Poarch Creek.
El encargado de llevar esa bandera fue el hermano Trevor Daughtry, primo del pastor Dakota Barlow.
El hermano Trevor también participó de aquella reunión de avivamiento en Poarch. Para ese tiempo,
no nos imaginábamos todo lo que Dios estaba entrelazando.
Un encuentro providencial
El pastor Trevor Daughtry pastorea una maravillosa congregación independiente denominada Restoration Church, en Bay Minette, Alabama. Una mañana, sentí de parte del Señor contactarlo y coordinar un desayuno para reunirnos. Así fue, nos reunimos y el diálogo que tuvimos esa mañana solo podría definirse como una cita providencial de parte de Dios.
Durante el diálogo hablamos sobre distintas situaciones, tales como el sur de Alabama, el ministerio y las necesidades de la región. Pero, más importante, conversamos abiertamente y, en el transcurso de dicha reunión, se crearon lazos de amistad. En retrospectiva, creo que Dios estaba estableciendo una relación de pacto entre nosotros. Ninguno preveía que la conversación relacional en aquella mesa convergería eventualmente en el
histórico acontecimiento del 30 de agosto; pero teníamos la certeza de que Dios estaba en el asunto.
El pastor Daughtry suele usar la expresión “siento un escalofrío santo” cuando percibe que Dios está haciendo algo. Ciertamente, aquella mañana experimentamos un escalofrío santo. No sabíamos el rumbo que tomaría nuestro diálogo, pero teníamos la certeza de que Dios estaba en ello.
Visión estratégica para el sur de Alabama
Es muy probable que se omitan detalles relevantes; no obstante, el testimonio de la obra de Dios es verdaderamente excepcional. El sur de Alabama representa un área de enorme potencial para la Iglesia de Dios de la Profecía. Históricamente, el área ha afrontado la disolución de diversas congregaciones, y, a pesar de que Alabama se ha consolidado como un estado fuerte para nuestra denominación, la parte sur solo tenía cinco congregaciones activas. Estamos profundamente agradecidos con los pastores y las congregaciones que permanecieron fieles y mantuvieron la obra activa.
El sur de Alabama necesitaba, y continúa necesitando, la materialización de la visión Multiplicación2030.
Tras mucho diálogo y oración, el pastor Daughtry tomó la decisión de poner su ministerio personal bajo la cobertura de la Iglesia de Dios de la Profecía. Luego de consultar con la junta estatal y el presbiterio de área/distrito, y de recibir la asesoría del presbítero general de Norteamérica, el Dr. Sutton, se ratificó la credencial del pastor Daughtry como ministro ordenado y fue nombrado Director de Plantación y Revitalización de Iglesias para el Sur de Alabama. El pastor se ha destacado en este rol.
Dios comenzó a abrir puertas. El pastor Daughtry estableció una excelente sinergia con el cuerpo pastoral del sur de Alabama, estructurando planes estratégicos para la plantación de nuevas iglesias y la consolidación de los ministerios actuales. Hoy, el obispo Tim Douglas, actual obispo estatal de Alabama, continúa esta gestión, bajo la dirección del Espíritu Santo y con la expectativa de un futuro ministerial aún más sólido en el sur del estado. Pero
Dios tenía otra sorpresa para nosotros.
La llamada telefónica
Tres semanas antes de salir de Alabama para comenzar mi función como obispo estatal de Kentucky, el obispo Tim Douglas estaba en la oficina estatal un martes, trabajando conmigo en los preparativos de la transición, cuando escuché que sonó el teléfono. Era el hermano Daughtry. Puse la llamada en altavoz y nos dijo que, luego de haber dialogado con la junta de la Iglesia Restoration, habían decidido que querían que la congregación pasara a formar parte de la familia de la Iglesia de Dios de la Profecía. Nuevamente, sentimos un escalofrío santo.
El obispo Douglas y yo nos miramos y, al finalizar la llamada, simplemente tomamos un momento para expresar nuestra gratitud. Dios había estado obrando todo el tiempo. El avivamiento en Poarch, las relaciones que se desarrollaron, el desayuno, las conversaciones, las oraciones, la relación de pacto
y las puertas abiertas, no fueron momentos aislados. Dios los había estado entrelazando en una
historia que no podíamos ver cuándo comenzó el proceso.
Encontrando una familia de fe
El pastor Daughtry asistió a la Asamblea Internacional acompañado por 18 delegados de la Iglesia Restoration, entre los cuales se encontraban varios miembros de su junta directiva. La delegación fue profundamente tocada por la programación y la presencia del Espíritu Santo. El pastor Daughtry, luego me comentó que le impactó nuestra apertura para compartir el púlpito con el supervisor general de la Iglesia de Dios en Cristo y otros distinguidos
invitados fuera de la Iglesia de Dios de la Profecía. Eso lo tocó profundamente, porque su enfoque siempre ha estado en la grandeza del reino. Él vio más allá de las [etiquetas] institucionales y descubrió una verdadera familia de fe, unida por el mismo sentir hacia el reino de Dios.
Creo que todos deberían tener la oportunidad de participar en una Asamblea Internacional. [Ciertamente] hay algo poderoso en reunirse en un mismo lugar y ver directamente quiénes somos como una familia eclesial global. Para la iglesia Restoration, dicha vivencia fue otro eslabón clave en su proceso. Luego llegó el 30 de agosto.
Bienvenidos a casa
Nos reunimos en la Iglesia Restoration en Bay Minette, y lo hicimos oficial; se convirtió en la Iglesia de Dios de la Profecía Restoration. El obispo Tim Douglas recibió a los nuevos miembros en la Iglesia de Dios de la Profecía. Se presentaron cuatro ministros laicos y, siguiendo el orden debido, la congregación presentó al pastor Trevor Daughtry para su ordenación como obispo, la cual está programada para la próxima convención estatal de Alabama.
¡Qué gran día! Fue una celebración de algo mucho más profundo que una simple afiliación organizacional. Fue la celebración de una relación, el fruto de la oración, la confianza, la transparencia y la disposición a seguir la guía del Espíritu Santo. Después de compartir un almuerzo con la congregación, Kim y yo nos retiramos para tomar el
avión de regreso a Kentucky. Pero la historia no se detuvo allí.
Varios miembros de la congregación viajaron a la iglesia de Poarch y saturaron el lugar con oración en preparación para el servicio de lanzamiento oficial. Piense en esto por un momento: una iglesia cerró sus puertas; se abrieron otras para alcanzar al pueblo Poarch Creek; se forjaron relaciones; un joven ministro indígena de los Estados Unidos
tomó la pastoral; se hizo contacto con un pastor independiente; se desarrolló una relación de pacto; ese pastor se cobijó bajo la cobertura de la Iglesia de Dios de la Profecía y comenzó a ayudar a dirigir los esfuerzos de plantación y revitalización de iglesias,
y, luego, toda su congregación decidió formar parte de la familia de la Iglesia de Dios de la Profecía; y, ahora, los miembros de esa congregación regresaron a Poarch para orar por esa gran obra.
De eso se trata Multiplicación2030. No se trata de simplemente añadir iglesias a una lista o de poner otro punto en un mapa. Más bien, se trata de ver cómo la providencia de Dios une a las personas. Se trata de iglesias dando a luz a nuevas iglesias, de ministerios que vuelven a la vida, de la restauración de relaciones rotas y de congregaciones que se dan cuenta que en esta gran familia hay un lugar reservado especialmente para ellas.
Ante todo, es poder identificar la obra que Dios ya está haciendo y tener el valor de participar en ella. A veces, Dios cierra un capítulo solo para revelar que ya comenzó a escribir el siguiente. A veces el proceso parte de una decisión compleja, una llamada telefónica, una campaña de avivamiento, un desayuno o el desarrollo de una nueva amistad.
Y con el tiempo, en el transcurso del trayecto, se comienza a percibir esa confirmación espiritual del cielo, y nos damos cuenta de que Dios tiene un plan. No existe una forma más idónea para concluir esta narrativa que aquella que le hace justicia a su desenlace: ¡A Dios sea la gloria!