Koissi Antoine | Obispo nacional de Costa de Marfil y Burkina Faso
El obispo Koissi Antoine ha sido miembro de la Iglesia de Dios de la Profecía desde 1986. A lo largo de sus años de ministerio, ha ejercido múltiples funciones, incluyendo el ministerio de niños y jóvenes, evangelismo, la labor pastoral y el liderazgo nacional. Antes de ser nombrado obispo nacional, pastoreó cinco iglesias locales diferentes.
En la actualidad, ejerce el cargo de obispo nacional de la Iglesia de Dios de la Profecía en Costa de Marfil y Burkina Faso. Sin embargo, su trayectoria de servicio a Dios comenzó mucho antes de recibir cualquiera de estos nombramientos.
Una vida transformada por un milagro
El obispo Koissi nació en Costa de Marfil en el seno de una familia grande y amorosa. Creció rodeado de siete hermanos y hermanas mayores, además de dos hermanos menores (una hembra y un varón).
A la edad de nueve años, su historia tomó un rumbo imprevisto tras contraer una grave enfermedad. Sus padres agotaron todos los recursos médicos a su alcance; sin embargo, tras seis meses sin señales de mejoría, la familia decidió refugiarse en el Señor.
Dios escuchó sus peticiones y obró una sanidad milagrosa. Esa sanidad no solo transformó la vida del pequeño, sino la de todos en su familia. De aquellos meses de prueba, él recuerda haber clamado a Dios y hacerle una promesa: “Señor, si me devuelves la salud, te consagraré toda mi vida y te serviré”. Desde entonces, ha dedicado su vida a cumplir esa promesa.
Un llamado al servicio
El obispo Koissi recuerda haber sentido un llamado urgente al ministerio en lo profundo de su corazón, y comenzó a desarrollarlo con profunda pasión. A los 15 años, ingresó a un centro de capacitación de la Iglesia de Dios de la Profecía y, a los 21, fue nombrado a su primer pastorado.
Comenzó a predicar dondequiera que surgiera una oportunidad, incluyendo las calles, los autobuses y cualquier lugar donde la gente escuchara. Su deseo era simple: compartir el evangelio y ver vidas transformadas por Jesucristo.
Sus primeras experiencias ministeriales comenzaron dirigiendo a los niños y jóvenes en su congregación
local. Más adelante, el ex presbítero general, el obispo Sherman Allen, lo nombró líder nacional del ministerio de niños para Costa de Marfil, un cargo que preparó el camino para su gestión posterior como líder nacional del ministerio de jóvenes.
En paralelo con estas asignaciones, trabajó activamente como evangelista antes de recibir su primer nombramiento pastoral. A través de cada etapa ministerial, Dios continuó perfeccionando su liderazgo. Hoy en día, su mayor satisfacción es la enseñanza, el discipulado y ayudar a otros a crecer en su relación con Cristo.
Fidelidad inquebrantable en medio de las pruebas
Independientemente de dónde el Señor nos lleve, el ministerio conlleva retos únicos, y servir en el continente africano demanda frecuentemente un inmenso sacrificio personal. El obispo Koissi ha cumplido agendas de predicación con recursos limitados, ha caminado largas distancias entre aldeas debido a la ausencia de medios de tránsito, y a dirigido cultos en comunidades desprovistas de energía eléctrica.
Las rigurosas exigencias de su labor han dado como resultado jornadas extensas, agotamiento y una constante vulnerabilidad ante afecciones y enfermedades. No obstante, ante todas estas adversidades, su determinación de
servir ha permanecido intacta.
En marzo de 2025, experimentó una de las pruebas más grandes de su vida cuando su amada esposa, la hermana Georgina, falleció tras una enfermedad. A lo largo de su vida juntos, ella apoyó fielmente su ministerio a través de sus oraciones, palabras de aliento y presencia. Su partida ha dejado un lugar vacío en la familia, pero su legado de fe continúa.
Sus hijos también han caminado a su lado a lo largo de sus años de ministerio, y él sigue profundamente
agradecido con Dios por el apoyo de ellos.
Una visión para el futuro
A pesar de los sacrificios y desafíos que ha enfrentado, el obispo Koissi afirma que su mayor alegría es ver a las personas entregar sus vidas al Señor, presenciar cómo los enfermos reciben sanidad y ver la plantación de nuevas iglesias para la gloria de Dios.
Al mirar hacia el futuro, se siente entusiasmado por lo que Dios está haciendo en Costa de Marfil y Burkina Faso. La iglesia avanza firmemente penetrando aldeas y comunidades, mientras que los pastores y congregaciones son movilizados por el deseo de ver a toda su nación ganada para Cristo.
Una parte fundamental de esa visión es invertir en la próxima generación. A medida que la iglesia sigue creciendo, los líderes se comprometen con la responsabilidad de capacitar y discipular a las generaciones más jóvenes para que continúen llevando el evangelio hacia adelante.
Desde aquel niño de nueve años que clamaba por un milagro hasta convertirse en un líder nacional que lleva el evangelio a las aldeas más remotas, la vida del obispo Koissi Antoine es un testimonio poderoso de la fidelidad de Dios. Su historia comenzó con una simple promesa de la infancia de entregarle a Dios toda su vida y, décadas después, continúa cumpliendo esa promesa.
Únase con nosotros en oración por el obispo Koissi, sus hijos y la Iglesia de Dios de la Profecía en Costa de Marfil y Burkina Faso, mientras continúan con valentía alcanzando a sus naciones para Cristo.