AYUDA HUMANITARIA POR EL HURACÁN MELISSA: AVANCE Y AGRADECIMIENTO

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Novedades del coordinador Vincent Harvey sobre la ayuda humanitaria por el huracán Melissa

Saludos en el maravilloso nombre de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

Como coordinador de los esfuerzos de ayuda humanitaria por el huracán Melissa, me honra presentar este breve informe de avance, gracias a la generosidad, oraciones y apoyo de nuestra comunidad eclesial a nivel local e internacional.

Gratitud en medio de la destrucción

[Nota: Las cifras a continuación son en dólares jamaiquinos].
Ante todo, nuestra gratitud al Dios Todopoderoso. El 28 de octubre de 2025, el huracán Melissa azotó a Jamaica como una poderosa tormenta de categoría 5, dejando a su paso una estela de devastación generalizada. En toda la isla, 56 de nuestros templos de la Iglesia de Dios de la Profecía sufrieron graves daños, y las vidas de aproximadamente 2,000 miembros fueron afectadas. Múltiples templos perdieron sus techos, equipos y mobiliario, mientras que otros fueron destruidos por completo. También, muchos de nuestros hermanos y hermanas sufrieron pérdidas en sus viviendas, pertenencias personales y principales fuentes de ingresos.

Sin embargo, en medio de tanta destrucción, Dios tocó el corazón de Su pueblo. Ustedes oraron, ofrendaron y caminaron junto a nosotros. Gracias

a su respaldo, pasamos de la ayuda humanitaria urgente hacia la etapa de recuperación y luego hacia la reconstrucción.

Hasta la fecha, se han recibido cerca de 58.03 millones de dólares gracias a la generosidad de nuestras oficinas internacionales, Compañeros en la Cosecha, iglesias locales e individuos, nuestra familia del Caribe, iglesias y hermanos del extranjero, así como ofrendas designadas para proyectos y templos específicos. Cabe destacar que esta cifra no incluye el gran valor de las abundantes donaciones en especie que recibimos, las cuales incluyen víveres, agua embotellada, ropa, sábanas y mantas, artículos de aseo personal, lonas impermeables, herramientas
de construcción y enseres domésticos.

¿Cuál ha sido el impacto de su generosidad?

Se establecieron tres centros de acopio y distribución en las siguientes zonas: 6 Phoenix Avenue en Kingston, 41 Old Harbour en St. Catherine y en el 42 Caledonia Road en Mánchester. La sede del 41 Old Harbour funcionó como el centro principal de empaque y distribución.

Desde estos centros, se empacaron y distribuyeron más de 3,100 paquetes de asistencia. Se realizaron más de 13 viajes de ayuda humanitaria a algunas de las zonas más afectadas, transportando víveres, agua, artículos de higiene y otros suministros de primera necesidad. Se distribuyeron lonas impermeables para techar de manera provisional las viviendas y templos dañados y también se recibieron y distribuyeron barriles y maletas con ropa y sábanas.

Suministros de ayuda: Cerca de 13.5 millones de dólares fueron presupuestados para la compra y distribución de paquetes de asistencia, agua y otros suministros ―a decir, víveres, agua potable y ayuda esencial para aquellas familias que, de repente, lo perdieron todo.

Cuidado pastoral: Conscientes de la gran carga sobre nuestros pastores en las zonas afectadas, se destinaron cerca de 3.78 millones de dólares en estipendios pastorales durante noviembre y diciembre de 2025. Estos pastores cuidaron de congregaciones en crisis mientras que, en algunos casos, ellos mismos sufrieron daños en sus propias
viviendas y una reducción en los ingresos de la iglesia.

Reconstrucción de viviendas: Se presupuestaron y entregaron cerca de 2.3 millones de dólares a través de la subvención para la reparación de viviendas de pastores, mientras que se distribuyeron cerca de 3.48 millones para ayudar con las reparaciones de las casas de los miembros. Estos fondos ayudaron a las familias a comprar láminas de zinc, madera, triplay y otros materiales necesarios para reparar sus viviendas.

Reparación de edificios de iglesias: Se asignaron aproximadamente 33.34 millones de dólares para la subvención de reparación de edificios de iglesias. Hasta la fecha, se han desembolsado fondos a numerosos templos, incluidos Montego Bay, Whitehouse, Belvedere, Deeside, Chatham, Left Hall, Battersea, Santa Cruz, Heathfield, Flamstead,
Walkerswood, Windsor, Dalintober, Kensington y Lima, entre muchos otros.

Operación esperanza: Los trabajadores nacionales fueron asignados a las iglesias afectadas para visitar, ofrecer consejería, llevar comidas preparadas, paquetes de ayuda, artículos de aseo personal, artículos eléctricos y apoyo espiritual. Esta iniciativa ha sido completada en su mayor parte y ha sido de aliento a los pastores, miembros y comunidades.

Programa de asistencia a las iglesias (CAP, por sus siglas en inglés): Este programa ha conectado a las iglesias de las zonas menos afectadas con aquellas congregaciones que aún necesitan ayuda continua. Estas alianzas brindan apoyo espiritual a través de la oración, ayuda financiera, mano de obra voluntaria y otros recursos. El objetivo es que estas relaciones continúen por un periodo de 12 a 24 meses para que las congregaciones afectadas no se queden solas durante el largo proceso de reconstrucción.

Nuestros compañeros en el extranjero

Nuestros compañeros en el extranjero también brindaron una ayuda invaluable. Estamos especialmente agradecidos por el apoyo que recibimos del oeste y este de Canadá e Inglaterra.

También, expresamos nuestro agradecimiento por la visita efectuada los días 10 y 11 de febrero por nuestro
obispo principal, Tim Coalter; el obispo Daniel Felipe; nuestro entonces presbítero general, el obispo Clayton Martin; el obispo nacional Winston Leith; y otros líderes. Su recorrido por las localidades de St. Elizabeth, Westmoreland, St. James y Trelawny fue de gran aliento a nuestros pastores y miembros, y fortalecieron las labores de reconstrucción.

La labor continúa

Aunque celebramos los avances logrados, la labor aún no ha concluido.

Varias iglesias todavía necesitan techos, ventanas, puertas, instalaciones eléctricas, trabajos de albañilería, colocación de pisos, pintura, mobiliario y equipos. De hecho, algunas estructuras necesitan reparaciones mayores antes de que puedan usarse de forma segura. El grupo de trabajo nacional de reconstrucción continúa supervisando cada obra necesaria para garantizar que todo se realice de manera segura y responsable.

Por lo tanto, nuestras prioridades importantes seguirán siendo continuar con la subvención Melissa para la reparación de iglesias (según la disponibilidad de las congregaciones), fortalecer las alianzas del programa CAP y terminar de reconstruir las viviendas de nuestros miembros. También, necesitaremos recaudar apoyo financiero
adicional para reponer los fondos de ayuda y construcción pendientes.

Unas palabras de agradecimiento

Nuestro más sincero agradecimiento a las oficinas internacionales, Compañeros en la Cosecha, Ministerios La Mano que Ayuda, naciones del Caribe, diáspora de la Iglesia de Dios de la Profecía en el extranjero, compañeros en Canadá, Inglaterra y Norteamérica, Samaritan’s Purse, distintas denominaciones hermanas, organizaciones aliadas,
iglesias locales y donantes particulares.

Asimismo, extendemos un agradecimiento especial al personal de nuestra oficina nacional, de manera particular a nuestra tesorera nacional, la ministra Deloris Dean; a la hermana Sharon Golding, por su gran labor supervisando el centro principal de distribución; a los pastores y obispos de las zonas afectadas; a los miembros de los comités de ayuda y reconstrucción; y a los tantos voluntarios de Nugent Street, 41 Old Harbour Road y demás iglesias que
colaboraron en el embalaje, transporte y distribución de suministros.

A cada persona que ofrendó, oró, visitó, preparó un paquete de ayuda, transportó suministros, adoptó una congregación o brindó palabras de aliento a una familia afectada: Muchas gracias. Su apoyo no solo ha ayudado a levantar edificaciones, también a restaurar la dignidad, la fe y la esperanza.

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”. (Gálatas 6:2)

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