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JUECES 7:7–23

“Y el Señor dijo a Gedeón: ‘Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré […]’” (Jueces 7:7).

Hace varios años, visité a un pastor que tenía inquietudes respecto al apoyo ministerial que había recibido de los líderes de su estado. Hice todo lo posible por asegurarle que las cosas mejorarían y que el equipo de liderazgo prestaría un buen servicio en el futuro.

Durante nuestra conversación, me ofreció varias sugerencias sobre quiénes podrían liderar mejor. Lo escuché con atención. Al concluir, le dije: “No busco muchos hombres, solo unos pocos hombres buenos … y mujeres”.

Mucho se puede decir de Gedeón: de su miedo, su fe y su transformación. Muchos sermones destacan cómo un hombre temeroso que se escondía en un lagar se convirtió en un poderoso líder de Israel. Pero rara vez hablamos de los 300 hombres que estuvieron a su lado. Eso es comprensible. Las Escrituras enfatizan la transformación de Gedeón: del miedo a la fe, de esconderse a liderar. Sin embargo, a su lado estaban 300 hombres que respondieron al llamado.

Consideremos a esos hombres. A menudo, aquellos que merecen reconocimiento tambien —ya sea por la victoria obtenida, por algún éxito, o el crecimiento, el progreso o el cambio— son pasados por alto. La tendencia de la naturaleza humana es enfocarse en el líder, el héroe, la figura central. Pero entre esos 300 que estuvieron junto a Gedeón había algunos hombres extraordinarios.

¿En qué sentido única fue la experiencia Gedeón?

Gedeón tuvo un encuentro personal con Dios:

  • Lo encontraron escondido, pero fue llamado “hombre valiente” (Jueces 6:12).
  • Se comunicó directamente con Dios, haciéndole preguntas sinceras sobre la situación de Israel.
  • Experimentó la presencia de Dios y construyó un altar en adoración (Jueces 6:22–24).
  • Fue lleno del Espíritu del Señor.
  • Puso a prueba a Dios con el vellón, y Dios le respondió.

Gracias a esta relación con Dios, Gedeón pudo obedecer, incluso cuando Dios redujo el ejército de 32,000 a 300 hombres.

¿Qué sabemos sobre los 300?

Las Escrituras no registran si alguno de estos hombres recibió visitas angelicales personales o escucharon a Dios hablarles directamente. No se nos dice que ellos pusieron a prueba a Dios, tal como lo hizo Gedeón.

Sin embargo, sí se registra que lo siguieron. Eran hombres que simplemente respondieron al llamado y confiaron en su líder. Cuando Gedeón tocó la trompeta, ellos respondieron. Comprendieron la urgencia del momento —la etapa de su vida. Israel estaba oprimido, y la libertad requería obediencia a la dirección de Dios a través de Su líder elegido. Eran unos pocos hombres buenos.

¿Quiénes respondieron al llamado?

Inicialmente, se presentaron 32,000 hombres, pero Dios redujo ese número. (Mateo 22:14 nos recuerda que “muchos son llamados, y pocos escogidos”. ) Entre los que quedaron estaban Abiezer, Manasés, Aser y Neftalí, hombres de pasión y propósito. Incluso sus nombres y sus asociaciones tribales tienen significado:

  • Abiezer significa ayuda, apoyo, y asistencia.
  • Manasés significa “hacer olvidar”.
  • Aser indica la bendición de avanzar o moverse hacia adelante.
  • Neftalí se refiere a una lucha.

Los nombres de los hombres, tomados en conjunto, le decían a Gedeón lo siguiente:

  • Te apoyaremos.
  • No te reprocharemos tu pasado.
  • Te ayudaremos a seguir adelante.
  • Nos mantendremos a tu lado y lucharemos contigo.

Ellos escucharon el llamado, y estaban listos.

¿Qué tipo de hombres eran?

Humildes

Estos hombres no buscaban reconocimiento ni gloria. Más bien, conocían su papel y comprendían el concepto expresado en Proverbios 15:33: que la humildad precede al honor.

Jesús enseñó: Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido. (Lucas 14:11)

Courageous

Cuando se despidió a los temerosos, se marcharon más de 20,000 hombres. Los que se quedaron demostraron su confianza en Dios. Reconocieron que la transformación de Gedeón solo podía provenir de Él. Su decisión de quedarse reveló que eran hombres de gran valentía.

Elegidos según los criterios de Dios

Dios redujo aún más el ejército, esta vez de una manera inusual junto al agua. No tenía sentido desde el punto de vista natural, pero estos 300 hombres cumplían con el estándar de Dios.

Pablo nos recuerda: “ …Dios eligió lo que el mundo consideró ridículo para avergonzar a los que se creen sabios … «. (1 Corintios 1:27 NTV)

Siervos obedientes

Siguieron las instrucciones, incluso cuando no las entendían del todo. Las trompetas, las jarras y las lámparas no son armas típicas de guerra, pero confiaron en su líder y confiaron en Dios. Entendieron que la grandeza viene a través del servicio obediente.

“El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo”. (Mateo 23:11).

Dispuestos al sacrificio

Estaban dispuestos a arriesgarlo todo por la libertad. Eran disciplinados, compasivos y comprometidos con algo mucho más grande que ellos mismos. No andaban conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

El llamado hoy

Dios no está buscando otro predicador o compositor famoso. En realidad, no está buscando otro Gedeón o Moisés. Está buscando hombres y mujeres que estén dispuestos a

  • humillarse
  • hablar con valentía
  • ser obedientes
  • confiar en la dirección de Dios
  • sacrificarse por algo más grande

Dios sigue llamando a personas llenas de Su Espíritu y dispuestas a responder al llamado de un mundo que sufre. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿Quién responderá?

Dios está buscando hombres y mujeres buenos.

¡Él nos está buscando a usted y a mí!

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