La sesión matutina del viernes de la Asamblea comenzó con un tiempo prolongado de oración dirigido por los ministerios de Norteamérica y el obispo Dr. Brian Sutton. Los líderes dirigieron a la Asamblea en oración por la cosecha, los hijos pródigos y los perdidos, por puertas abiertas para el ministerio, por [una nueva impartición de] valentía y sabiduría, por los pastores y sus familias, por sanidad, y la unidad y voluntad de Dios. [Acto seguido], el obispo Daniel Felipe compartió un ferviente discurso titulado “Transfigurados”. Inspirado en Lucas 9, retó a los creyentes a buscar una perspectiva más elevada, a acercarse más a Cristo y a permitir que un encuentro transformador con Su gloria cambie la forma en que ven el mundo y viven su fe.
El obispo Davis, director ejecutivo del Desarrollo del Liderazgo y Discipulado, compartió una presentación con testimonios del [departamento de] Desarrollo del Ministerio Acreditado, el Seminario Espíritu y Vida, el Centro para Liderazgo Bíblico, el Ministerio de Jóvenes y el Ministerio de Niños. Los diferentes relatos que se compartieron sobre la educación, el discipulado, el ministerio de jóvenes, el servicio y la plantación de iglesias mostraron de manera clara cómo el invertir recursos en la capacitación de los creyentes está dando frutos alrededor del mundo.
Luego, el obispo Dr. Gary Lewis, supervisor general de la Iglesia de Dios, trajo el mensaje de la mañana, en el cual habló acerca de su testimonio personal, recordando a los presentes que en ocasiones es imposible tener un testimonio sin antes haber vivido la prueba. Su testimonio de la intervención milagrosa de Dios culminó con una invitación para quienes necesitaban un milagro; cientos de hermanos pasaron al frente, llenando el altar y los pasillos para clamar a Dios.
La noche del viernes comenzó con la participación de la Bahamas Brass Band, seguido por un tiempo de adoración, un testimonio de sanidad por el reverendo Darin Ivaniv y un tiempo de ministración por el gran coro de la Asamblea. La reverenda Dra. Cesarina Flores, procedente de la República Dominicana, predicó el mensaje titulado “Testifica: de una generación a la siguiente”, basado en el Salmo 78:4. Instó a la iglesia a transmitir la fe de manera intencional a las generaciones venideras a través del testimonio de la alabanza, el poder y las maravillosas obras de Dios, recordando a todos que el mayor legado que podemos transmitir es una fe viva que continúa de generación en generación.