Equipando fielmente a la igleisa: Honrando el ministerio del obispo Michael Hernández

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A través de la historia de la iglesia, Dios ha llamado a hombres y mujeres a diferentes expresiones del ministerio. Algunos son llamados primordialmente a evangelizar; otros son llamados a pastorear congregaciones, plantar iglesias o servir en el liderazgo administrativo. Otros son confiados con la importante tarea de preparar y equipar a quienes servirán a su vez al pueblo de Dios. Mientras que esta obra suele ocurrir tras bastidores, su influencia se extiende más allá de los salones de clases, moldeando a líderes cuyos ministerios ejercerán un impacto en las futuras generaciones.

Por muchos años, el obispo Dr. Michael Hernández dedicó su vida a ese llamado.

En las oficinas internacionales, sirvió como coordinador del Departamento Mundial de Lenguajes, miembro del Equipo de planificación de la Asamblea y colaborador del Programa de formación del ministro, convirtiéndose este último en un requisito para obtener la licencia ministerial. Más recientemente, en su servicio como presidente del Seminario Espíritu y Vida y director del Desarrollo Ministerial Acreditado (DMA), invirtió su vida en la preparación de ministros, promovió el aprendizaje de por vida y ayudó a fortalecer la educación teológica dentro de la Iglesia de Dios de la Profecía.

Todo el personal del DMA trabajó incansablemente bajo el liderazgo del obispo Hernández para completar los requisitos de certificación con la Asociación de la Educación Teológica Hispana. El Seminario Espíritu y Vida fue otorgado esta certificación el 29 de marzo de 2022. Tres años después, el Seminario recibió [otra] acreditación completa con la Asociación Transnacional de Colegios y Escuelas Cristianas.

A lo largo de los años de liderazgo del obispo Hernández, el Seminario Espíritu y Vida continuó con su misión de proporcionar educación teológica centrada en Cristo accesible para los ministros y líderes de iglesias alrededor del mundo. Como la Iglesia de Dios de la Profecía se ha extendido a otras naciones y culturas, la necesidad de líderes bien preparados ha crecido junto a ella. Por lo tanto, la ayuda para crear oportunidades de entrenamiento bíblico y ministerial ha permanecido como una contribución importante en la vida de la iglesia global.

De igual manera, su trabajo en el Desarrollo Ministerial Acreditado refleja el compromiso de ayudar a los ministros en la continuación de su educación y desarrollo profesional. A través de colaboraciones, iniciativas académicas y desarrollo de oportunidades en el liderazgo, el obispo Hernández estimuló a los ministros que consideraran, no solo a prepararse para el ministerio, sino también hacerlo como una responsabilidad de por vida. Este énfasis ha beneficiado a aquellos que desean profundizar tanto su entendimiento de las Escrituras como su efectividad en el ministerio.

Las personas que sirven en el liderazgo educacional entienden que el trabajo se extiende más allá del currículo y la administración. Esto envuelve animar a los estudiantes, mentorear a los líderes emergentes y apoyar a la facultad. Dentro de nuestro contexto, esto significa crear un ambiente donde el aprendizaje sirve y respalda la misión de la Iglesia de Dios de la Profecía. Mientras muchas de estas contribuciones ocurren silenciosamente y lejos de la atención pública, están jugando un rol importante en el fortalecimiento del ministerio en toda la denominación.

Durante estos años de servicio, el obispo Hernández no ha estado solo en esta jornada. A su lado ha estado su esposa, Kara, cuya colaboración y ánimo lo han acompañado en las muchas responsabilidades que vienen con el ministerio internacional. Al igual que muchos cónyuges en el ministerio, ella ha compartido en los aspectos visibles y los que no se ven en el servicio de la iglesia, ofreciendo apoyo, hospitalidad y ánimo en el camino. Su compromiso compartido ha sido una parte importante de sus años juntos en el ministerio.

La labor de preparar líderes raramente es medida por un logro solamente. Con el tiempo, su fruto se ve en las vidas de los pastores que pastorean fielmente las congregaciones, misioneros que llevan el evangelio a nuevos lugares, maestros que abren la Palabra de Dios con sabiduría y líderes que continúan invirtiendo en otros. Cada oportunidad para equipar a otro siervo de Cristo tiene el potencial de influenciar ministerios y comunidades mucho más allá de lo que cualquier persona pueda ver completamente.

En la conclusión de este capítulo en el ministerio del obispo Hernández con la Iglesia de Dios de la Profecía, reconocemos con gratitud sus años de servicio en la educación teológica y el desarrollo ministerial. Las transiciones en el liderazgo son una parte natural de la vida en cada organización, creando oportunidades para nuevas asignaciones mientras se edifican los fundamentos puestos por aquellos que sirvieron a Dios antes [que nosotros]. Dios continuamente guía a Su pueblo entre tales temporadas, dirigiendo fielmente a individuos y ministerios en la obra que Él les ha preparado.

Estamos agradecidos con las contribuciones del obispo Hernández a la educación ministerial, su inversión en el desarrollo de líderes y por las maneras en que sirvió a la iglesia a través del Departamento Mundial de Lenguajes, el Seminario Espíritu y Vida y el Desarrollo Ministerial Acreditado. También reconocemos con aprecio la colaboración de Kara a través de estos años de ministerio. Mientras Michael y Kara comienzan una nueva temporada, nuestra oración es que el Señor continue guiando sus pasos, les concede sabiduría y les abra puertas de oportunidades significativas para servir. Qué ellos conozcan Su paz al mirar hacia el futuro, Su fortaleza en cada nueva asignación y Su continua bendición sea sobre su familia.

La Iglesia de Dios de la Profecía permanece comprometida en la preparación de líderes que brindan un fiel servicio en cada generación, mientras avanzamos hacia adelante confiados en que Dios sigue dirigiendo a Su iglesia conforme a Su propósito. Agradecemos al obispo Dr. Michael Hernández por sus años de servicio, y extendemos nuestras sinceras oraciones y mejores deseos para él y Kara mientras persiguen el próximo capítulo del llamado de Dios sobre sus vidas.

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