Semana Dos: Confía en la Protección de Dios

Materiales: Cartulina, papel, paraguas, vaso con agua

Preparación: Haga un escudo de cartulina o utilice una tapa grande. Arrugue varias hojas de papel para crear pelotas.

Planifique hacer esta actividad fuera del salón para demostrar cómo un paraguas nos protege de la lluvia.

Presentación: Invite a dos voluntarios a jugar un juego. Pídale a uno de ellos que tire las pelotas de papel a otro niño que sostiene el escudo. El objetivo es que el niño que sostiene el escudo se proteja de las pelotas de papel.

Diga: El escudo hizo un buen trabajo protegiendo al niño de las pelotas de papel. Hoy vamos a hablar sobre la protección. Muéstreles un paraguas. Este es otro objeto que puede ser utilizado para proteger. ¿Cómo me puede proteger un paraguas? Permita que los niños respondan. Sí, un paraguas nos protege del sol y de la lluvia. Si es afuera del salón, pídale a un niño que derrame un vaso con agua sobre el paraguas con el cual se está protegiendo.

Las pelotas de papel y un poco de agua no son realmente un gran riesgo para los niños. Sin embargo, a veces los niños enfrentan problemas en sus vidas de los cuales necesitan ser protegidos. Podemos confiar que Dios nos protegerá. Él es mucho mejor que un escudo o un paraguas.

Materiales: Un juguete pequeño, 2 hojas de papel de colores diferentes, marcador, tijeras (opcional)

Preparación: Escriba el Salmo 32:7a en un pedazo de cartulina.

Escriba las palabras del Salmo 32:7a en tiras de papel. Haga dos juegos utilizando papel de colores diferentes. Si no tiene papel de colores diferentes, recorte el papel en círculos y cuadrados. Escriba un juego de palabras en tiras de papel cuadrados y el otro en los círculos que recortó. Esconda las palabras alrededor del salón.

Antes de que los niños lleguen, esconda un pequeño juguete en algún lugar del salón de tal manera que sea difícil encontrarlo.

Explicación: Diga, Escondí ___________ (describa el juguete) en algún lugar del este salón. Veamos si pueden encontrarlo. Deles un momento para encontrar el juguete. Si no pueden encontrarlo, deles pistas hasta que lo encuentren. (Recuérdeles que no deben tomar las tiras de papel con las palabras escritas que también escondió en el salón. Serán usadas en una otra actividad.)

Diga: Tuvieron que trabajar duro para encontrar el juguete porque estaba bien escondido. A veces la Biblia compara a Dios con algo que podemos ver para ayudarnos a entenderlo. El versículo bíblico de hoy compara a Dios con un escondite. Leamos el Salmo 32:7a juntos. Lea el versículo bíblico con los niños. 

¿Cómo es Dios un escondite? Permita que los niños respondan. Sí, Él nos protege de los problemas. El juguete estaba seguro mientras estaba escondido. Ustedes pueden confiar en que Dios los protegerá siempre.

Actividad de memorización
Divida la clase en dos equipos. Asigne a cada equipo un color o forma de papel. Explíqueles que escondió las palabras del Salmo 32:7a alrededor del salón. Cada equipo debe encontrar todas las palabras que correspondan al color o la forma que les fue asignado. Una vez las hayan encontrado, deben poner el versículo en el orden correcto.

Materiales: Biblia, papel, marcadores o crayones

Preparación: Lea y estudie 1 Samuel 17. Haga dibujos para utilizar como apoyo visual mientras narra la historia. 

Presentación: Muestre los dibujos mientras narra la historia.

Diga: Un día, mientras el pequeño David cuidaba de las ovejas de su padre recibió un mensaje ordenándolo a regresar a su casa. «David», le dijo su padre, «Tus hermanos, quienes están con el rey de Israel —el rey Saúl—, están preparándose para pelear contra los filisteos. Quiero que les lleves comida, averigües cómo están, y ven y dímelo». 

Cuando David llegó al campamento israelita, buscó rápidamente a sus hermanos. Mientras hablaba con ellos escuchó una voz fuerte gritando e insultando al Dios de Israel. David miró al otro lado del valle y vio a un gigante filisteo retando al pueblo de Dios.

«En lugar de ponernos todos en orden de batalla uno contra el otro, escojan a un hombre que venga a pelear contra mí. Si me mata, entonces los filisteos seremos sus siervos; pero si yo lo mato a él, ustedes serán nuestros siervos», declaró el gigante.

«¿Quién es este hombre que se atreve a insultar a nuestro Dios?», preguntó David.

«Es Goliat, un gigante filisteo. Todos tienen miedo de pelear contra él», respondió uno de los soldados.

«Yo pelearé contra él», respondió David valientemente.

Pronto el rey Saúl escuchó que había un muchacho joven en el campamento que estaba dispuesto a pelear contra el gigante. El rey llamó a David a su tienda. Cuando Saúl lo vio, dijo: «David, tú eres un muchacho. No puedes pelear contra ese gigante».

«Con la ayuda de Dios, he matado leones y osos para proteger a mis ovejas. Dios me protegió de ser devorado por esos animales salvajes. De la misma manera, sé que Dios me protegerá de ese gigante y me ayudará a derrotarlo».

«Ve», dijo el rey Saúl. «Sé que el Señor estará contigo».

David atravesó el valle hacia el campamento de los filisteos. En el camino, se detuvo junto a un arroyo y recogió cinco piedras lisas. Las puso en su saco pastoril y sacó su honda. Entonces, se dirigió hacia el gigante Goliat y el ejército filisteo. Cuando el gigante vio que David se acercaba a él se sorprendió y le dijo con voz fuerte: «Tú eres un muchacho. ¿Acaso soy yo perro que vienes a pelear contra mí con un palo?»

David no tuvo miedo al escuchar las palabras del gigante y le respondió: «Tú vienes a pelear contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso. Él me ayudará a ganar esta batalla». Lentamente el gigante caminó hacia David, y rápidamente David sacó una piedra de su saco pastoril y corrió hacia él. Colocó la piedra en la honda y la tiró a Goliat. La piedra golpeó al gigante en la frente y cayó al suelo.

Diga: Goliat confió en sus armas para protegerlo, pero David confió en Dios.

Materiales: Papel, crayones, copia del dibujo del paraguas al final de la lección

Preparación: Haga un dibujo de un paraguas en el centro de una hoja de papel o haga copias del dibujo al final de esta lección.

Presentación: Diga, Podemos confiar en la protección de Dios tal como lo hizo David. Él necesitó que Dios lo protegiera del gigante. ¿De qué tipos de cosas necesitan los niños protección? Permita que los niños respondan. Pueden mencionar cosas como tormentas, miedo a la oscuridad, personas peligrosas, enfermedades, etc. Hagamos un dibujo que nos recuerde que podemos confiar en Dios como el protector de todas estas cosas. Dele a cada niño una hoja de papel con el dibujo del paraguas. Instrúyalos a escribir el nombre «Dios» en el paraguas. El paraguas es un símbolo de protección. Luego, pídales que hagan un dibujo de ellos debajo del paraguas.

Diga: Así como un paraguas nos puede proteger del sol y la lluvia, podemos confiar que Dios nos puede proteger.

Materiales: Un paraguas o un pedazo grande de tela que sirva como toldo.

Preparación: Reúna a los niños debajo de un paraguas, varios escudos hechos de papel o un pedazo grande de tela.

Presentación: Diga, Así como estamos de pie debajo de este _________, debemos recordar que Dios nos puede proteger. Vamos a orar para pedirle a Dios que nos ayude a confiar en Él como nuestro protector. Haga una oración por los niños en específico por alguna cosa que hayan mencionado durante la lección.