Skip to main content
[vc_section full_width=”yes” wn_class=”wn-section-5e7243974f1d4″]
[vc_single_image image=”9102″ img_size=”full”]
[/vc_section][vc_section full_width=”yes” wn_class=”wn-section-5e7243974f1d4″]
[distance desktop_type=”20″][button shape=”square” btn_content=”Descargar Toda La Lección” color=”blue” url=”https://cogop.org/children/wp-content/uploads/2020/04/Week5SP.pdf” size=”large”]
[/vc_section][vc_section]
[vc_tta_accordion style=”modern” shape=”square” color=”sky” active_section=”1″ collapsible_all=”true”][vc_tta_section title=”Actividad de aprendizaje: «¿Qué puedo hacer con mis temores?” tab_id=”1584546954357-c438db1a-0211″]

Materiales: Papel, marcadores, una pequeña caja con tapa, Biblia

Preparación: Ninguna

Presentación: Diga, ¿Pueden pensar en algo que le da miedo a los niños? Vamos escribir estas cosas en estos pedazos de papel. Escriba las cosas que mencionen. La lista debe incluir cosas como miedo a la oscuridad, la muerte, monstruos, hablar delante de personas, no tener amigos, etc. Cuando hayan terminado, ponga los papeles en la pequeña caja.

Quiero que desaparezcan estos temores. Dedique varios minutos en lo siguiente, tratando de hacer desaparecer los temores. Tire la caja al aire; escóndala debajo de una silla; pídale a un ayudante que se coma los temores (con el entendimiento de que debe negarse a hacerlo); sacuda la caja bien fuerte. Después de cada acción, abra la caja para ver si han desaparecido los temores.

No importa lo que haga, no puedo hacer desaparecer estos temores. ¿Alguien me puede decir cómo hacer desaparecer estos temores? Permita que los niños respondan. La única manera de librarnos de estos temores es entregándolos a Dios. Saque los papeles de la caja y póngalos dentro de la Biblia. Cuando le entregamos a Dios nuestros temores y confiamos en Él, ya no tenemos que sentir miedo.

[/vc_tta_section][vc_tta_section title=”MEMORIZACIÓN BÍBLICA: Salmo 56:3″ tab_id=”1584547320914-8047fa21-7478″]

Materiales: Cartulina, marcadores o crayones

Preparación: Escriba el Salmo 56:3 en una cartulina.

Una semana antes de la lección, entregue una copia del siguiente drama a uno de los niños mayores. Pídale que se memorice las líneas del niño soñoliento y se prepare para presentar su papel durante la lección de esta semana.

Actividad de memorización: Pídales a los niños que formen dos líneas, una frente a la otra. Entréguele una pelota al primer niño en una de las líneas e instrúyalo a decir la primera palabra del versículo mientras lanza la pelota al niño que está frente a él. Éste deberá decir la segunda palabra del versículo y lanzar la pelota al siguiente niño en la línea y así sucesivamente hasta que hayan dicho el versículo entero. Repita el juego si el versículo contiene más palabras que la cantidad de niños. Cuando se hayan memorizado el versículo, esconda el cartel e instrúyalos a jugar el juego de memoria.

[/vc_tta_section][vc_tta_section title=”Historia bíblica: «Ezequías confía en Dios» (2 Crónicas 32:1-23; 2 Reyes 18:17-19:36)” tab_id=”1584547328443-3710a7b8-4021″]

Materiales: Papel, cinta, Biblia

Preparación: Lea y estudie 2 Crónicas 32:1-23 y 2 Reyes 18:17-19:36.

Escriba dos mensajes en papel y enróllelos en forma de pergamino y amarre cada uno con una cinta.

Escoja dos niños para que sirvan de mensajeros. El primer mensajero traerá la carta del rey de Asiria y el segundo traerá el mensaje de Isaías.

Presentación: Pregunte, ¿Cómo te sentirías si un abusón te dijera que te va a dar una golpiza mañana? Permita que los niños respondan. Muchos de nosotros estaríamos aterrorizados.

Aunque Ezequías era el rey de Israel, el pueblo escogido de Dios, tuvo mucho miedo. El rey de Asiria, un abusón, había prometido destruir a Ezequías y su reino.

Este hombre era Senaquerib, el rey de Asiria. Él quería pelear contra Judá, el reino de Ezequías. Ezequías sabía que tenía que hacer algo para proteger a su pueblo. Trabajó arduamente para fortificar las murallas de la ciudad, organizar un ejército y almacenar agua en caso de que el enemigo atacara a la ciudad. Ezequías hizo todo lo posible por proteger a su reino.

Un día, el rey Ezequías miró por la ventana y vio a unos hombres que corrían hacia el palacio. Pídale al primer mensajero que le traiga el pergamino. «¿Quiénes son estos hombres?» se preguntó. «¿Qué quieren ellos?»

Los hombres eran mensajeros enviados por Senaquerib, rey de Asiria. Ellos traían una carta para el rey Ezequías. Abra el pergamino y lea:

Rey Ezequías:

No creas que tu Dios te salvará. He venido a capturarte. Recuerda cómo destruí las naciones a tu alrededor. Tu Dios no podrá salvarte.

Atentamente,
Senaquerib, rey de Asiria

Ezequías sabía que el rey de Asiria tenía un ejército poderoso. Su ejército había conquistado muchas otras naciones alrededor de Judá. El rey Ezequías tuvo miedo, pero sabía lo que debía hacer. Tomó la carta y corrió hacia el templo. Se arrodilló y presentó la carta al Señor.

Luego, Ezequías oró diciendo: «Señor, Tú eres Dios de toda la tierra. Señor, por favor, escúchame. El rey de Asiria dice que Tú eres demasiado débil para salvarnos de su ejército. Él viene a capturarnos. Por favor, ayúdanos. Entonces, todo el mundo sabrá que Tú eres el único Dios verdadero».

Después de que Ezequías oró, hizo una cosa más. Le envió un mensaje a Isaías, el profeta de Dios. «Ora. Ora mucho», decía el mensaje. «El rey de Asiria ha blasfemado contra nuestro Dios. No hay duda de que Dios lo castigará por eso».

Isaías le envió un mensaje al rey. Pídale al segundo mensajero que le traiga el segundo pergamino. Abra el mensaje y lea:

Rey Ezequías:

¡No te preocupes! Dios no permitirá que el rey de Asiria te haga daño a ti ni al pueblo. Dios escuchó tu oración. Él cuidará de ti.

Isaías

Dios hizo lo que prometió. Esa noche un ángel destruyó a todo el ejército de Senaquerib. Cuando Senaquerib despertó a la mañana siguiente vio lo que Dios había hecho, y se aterrorizó. Huyó de Judá y regresó a su propia tierra.

Cuando termine la historia, discuta lo siguiente con los niños. Diga: Ezequías no le envió un mensaje al rey de Asiria para pelear con él. Ezequías evitó el problema. ¿Cómo podemos evitar situaciones aterradoras?

¿Qué hizo Ezequías para proteger la ciudad? Permita que los niños respondan.  Sí, él mejoró las defensas de la ciudad. ¿Cómo podemos protegernos del miedo? Permita que los niños respondan. Luego, explíqueles que se pueden proteger del miedo memorizando la Palabra de Dios, siendo prudentes sobre lo que ven en la televisión o leen en los libros, no pensar en cosas aterradoras, etc.

¿Cuál fue la cosa más importante que hizo Ezequías? Permita que los niños respondan. Ezequías inmediatamente oró a Dios y le pidió ayuda y también le pidió a Isaías que orara por él. Cuando sentimos miedo, es importante que oremos a Dios y pidamos ayuda y también que le pidamos a otros que oren por nosotros.

[/vc_tta_section][vc_tta_section title=”Actividad de aprendizaje: «A veces siento miedo»” tab_id=”1584547486237-ddb6eee2-9438″]

Materiales: Papel, lápices, marcadores o crayones

Preparación: Ninguna

Presentación: Dele a cada niño un pedazo de papel y marcadores o crayones. Pídales que dibujen o escriban algo que les atemoriza. Cuando terminen, pídales que doblen el papel por la mitad y escriban el versículo bíblico de hoy, Salmo 56:3, en el lado exterior del papel.

[/vc_tta_section][vc_tta_section title=”Oracion” tab_id=”1584547570372-9b206cdf-446c”]

Materiales: Papeles de la actividad de aplicación

Preparación: Ninguna

Presentación: Diga, En nuestra lección bíblica de hoy aprendimos que cuando sentimos miedo debemos orar por nosotros mismos y pedirle a otros que también oren por nosotros. Invite a los niños que se arrodillen y pongan sus papeles de la actividad de aplicación delante de ellos. Deles tiempo para que oren en silencio acerca de sus temores. Cuando terminen con este tiempo de oración individual, invítelos a que compartan sus temores con un amigo o con el maestro, y oren los unos por los otros.

[/vc_tta_section][/vc_tta_accordion]
[vc_st_share type=”share_fb”]
[vc_st_share type=”share_fb_like”]
[vc_st_share]
[/vc_section]